miércoles, 28 de septiembre de 2011

Triatlón de Punta Umbría (y II)

Dejaos de comer las uñas que ya estoy aquí contando la segunda parte de mis vivencias de lo acontecido la mañana del domingo en Punta Umbría.

Y antes de continuar con el relato cronológico de los hechos debo contaros lo que me pasó un minuto antes de la salida, estando en la orilla y rodeado de triatletas. Esto sólo nos puede pasar a Mr. Bean y a mí. Y es que me toco el muslo por casualidad mientras estiraba y... ¡Joder! ¿esto qué es?  Pues son las llaves del coche, que las guardé ahí hacia una hora y se me habia olvidado por completo.

Bien, ¿y ahora qué hago? Si la dejaba en el muslo corria el riesgo de perderla nadando. Si la llevaba en la mano probablemente la perderia y además iria mucho mas lento. Pues se la doy a alguien, pero ¿a quién? Reflexionar un momento y visionarme entre un montón de gente con el mono, las gafas y el gorro puestos y yo igual pero con unas llaves de coche en la mano y girando a todos lados buscando a alguien con buena pinta y sin mono de triatleta para confiarle la llave. ¡Y todo esto sin gafas! ¡Que no veia una leche! Fusionar por un instante a Mr. Bean y a Rompetechos ¡y ese soy yo en ese momento!

De repente observé en el horizonte (estaba a cinco metros, pero para un miope eso es el horizonte) a un individuo con pantalón vaquero y una buena cámara de fotos. Así que era mi única solución. Le pregunté si era de la organización o de algún club. Me dijo que de la organización, lo que podía ser verdad o mentira pero a estas alturas ya casi me daba igual. Le comento la jugada (por un instante pienso que si se quiere llevar el coche primero tendrá que encontrarlo y no lo tendría fácil, así que me tranquilizo :) ) y me indica que guarde la llave en la mochila que tenía en la espalda y que me acordase de su cara que estaría en la meta. Y he ahí el problema, además de que no llevaba gafas soy muy mal fisonomista. Pero no creía que hubiese mucha gente en meta con una buena cámara de fotos, pantalón vaquero y camiseta negra. Así que me tranquilicé y me fui corriendo a primera línea de orilla justo antes de la salida. Y ahí me olvidé del problema de la llave, pero sabiendo que en cuanto cruzase la meta el problema volvería a mí, como un boomerang. Pero eso será objeto de redacción más adelante.

Ahora prosigamos con la historia donde la habíamos dejado, es decir, ya montado en la bici y comenzando a pedalear. Se trata de una gran recta de 5km, por la que hay que ir y volver un par de veces. Pero no es una recta cualquiera, es una recta rodeado de las dunas y pinares propios de Punta Umbría, así que entorno muy agradable para pisar fuerte los pedales. Tras un par de km medio solo y medio acompañado con dos o tres ciclistas nos cogió un grupo de unos doce, así que apreté y me uní al grupo. Fui bien con ellos hasta el giro de 180º al final de la recta. Lo tomé lento y no salí fuerte, así que perdí el grupo y por más que intenté volver a llegar veía como se me iban lentamente. Así que esta recta la tuve que hacer sólo a mi ritmo. Al volver a girar vi que me seguían a pocos metros otro grupo de unos 15 ciclistas y sabía que me cogerían, así que sin bajar el ritmo los esperé y me uní a ellos. Rodé con ellos esta recta y cuando tocaba volver a dar el giro de 180º ya tomé ciertas precauciones. Me puse de los primeros para que no me cortasen y jugué mejor con los piñones para poder acelerar tras la curva. Y esta vez continué dentro del grupo con el que llegué a la transición.

Si no hubiese perdido la rueda del primer grupo podría haber bajado mi tiempo bastante, pero he de mejorar mi técnica en la bici, que todavía estoy muy verde. Bueno, y no sólo la técnica eh!! Que las piernas todavía deberían ir más rápido.


La transición un poco más rápida que otras veces, pero ya sabéis, sin ir a lo loco. De hecho me olvidé quitar del manillar el Garmin para ponermelo en la muñeca e ir sabiendo el ritmo que llevaba, pero en realidad da igual, son sólo cinco kilómetros y el ritmo lo marca el cuerpo.

La carrera a pie igual que en ciclismo se trata de una recta de unos 1,2km por la que hay que ir y volver un par de veces. Así que te pones a correr y no sabes si al que estás adelantando te lleva una vuelta de ventaja o el que te adelanta te está doblando... vamos que mejor correr a tu ritmo y no obsesionarte con los que te adelantan o adelantas. Y así hice, la primera vuelta he de decir que aunque bien no me encontraba del todo cómodo. En la segunda vuelta mucho mejor e incrementando el ritmo en el último kilómetro.

Y sin darme casi cuenta llegué a la meta!!!


Y allí estaban mi señora y suegro para animarme!! jeje Tras tres triatlones realizados es el primero en el que tengo afición!

Y como os imagináis lo primero que hice al cruzar la meta fue... buscar al de la cámara de fotos!! Ni regalo ni aquarius ni puñetas ni boquerones en vinagre. Me costó un poco dar con él pero lo logré y conseguí de vuelta mi preciada llave. Menos mal que hay gente honrada en este mundo.

Ahora sí, ya pude tomarme una botellita de agua, un coca-cola y un platanito para recuperar energías.

A los que me costó más encontrar después fue a mis animadores, pero nos reencontramos y nos fuimos a comer que mi suegra nos había preparado unas buenas albondigas de chocos mmmmm.

Al final quedé el 154 con un tiempo total de 1h15min27seg. En los distintos parciales he de decir que creí haberlo hecho mejor en el agua y salí el 144 con un tiempo de 23min27seg. En bici aunque mejor que en Chiclana todavía hay que mejorar, si me hubiese mantenido en el primer grupo el resultado hubiese sido sensiblemente mejor, fueron 31min15seg y el puesto el 156 en este tramo. Por último en la carrera tardé 20min43seg para ser el 146.

No ha estado mal pero hay mucho que mejorar y sudar. Próxima parada este viernes noche en la carrera nocturna del Guadalquivir, 12km con el objetivo de rondar los 50min. Ya veremos.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Triatlón de Punta Umbría (I)

Me propongo contaros la crónica de mi tercer triatlón. El primero fue en tierras sevillanas (donde vivo), el segundo en tierras próximas a Jerez (de donde soy) y el tercero en tierras choqueras (la tierra de mi querida esposa ;)

Como todavía hace buen tiempo y nunca hay mala excusa para pasar un fin de semana en Punta Umbría nos fuimos el día antes, para aclimatar el cuerpo y descansar junto al mar. El sábado, para coger energía, comimos en un chiringuito en la playa: coquinas, chocos fritos y croquetas de chocos... ¡todo muy onubense! Y regado con un buen tinto con limón, como debe de ser en un chiringuito.

Por la tarde siestecita y paseo por la playa para ver la puesta de sol. Muy bonita pero fría, hacía un viento fresquito que hizo que el paseo no fuese tan agradable como esperamos. Y de cena pasta con tomate y sandwich vegetal... y a descansar que había que madrugar para desayunar tres horas antes de la carrera. Así que a las ocho en planta.

Qué rabia da desayunar en un bufé de hotel y no poder comer toda la grasa y la bollería que allí se acumula!!! No pude probar el bacon, ni los donuts... así que plátano, kiwi, zumo de naranja y dos tostadas con aceite y tomate. (Sí me tomé un pequeño croissant con nocilla, pero no lo cuento porque era minúsculo, jeje).

Tras desayunar me fui otra vez a la cama a descansar un ratito que todavía quedaban dos horas y media para la carrera. Así que estuve escuchando la radio un rato.Luego llevé todos los trastos a la zona de boxes y me volví al hotel a acompañar a Gema en el desayuno.

Tras tener que ir algo más rápido de lo que pretendíamos, pues el desayuno de Gema se retrasó debido al colapso del bufé, llegamos a la orilla, me despedí de mi señora y me fui corriendo a la zona de salida para ir calentando algo, ya que sólo quedaban cinco minutos para el pistoletazo. En esta ocasión me dediqué a estirar bien los gemelos, pues no quería repetir lo que me pasó en las dos ocasiones anteriores.

Saludé a un par de compañeros de club que me encontré en la orilla y les desee suerte. Sabía que ya no los vería hasta la meta pues irían delante mía todo el recorrido. Cogí un hueco y a nadar!!! o a pegar tortas, no se como definirlo mejor. Qué me cuestan los comienzos en el agua!! Creo que es el rato que peor lo paso de toda la carrera. Hasta la primera boya fui rodeado y a golpes. Tras esta, entre boya y boya iba bastante tranquilo y pude nadar muy agusto. Pero en cada boya que pasábamos (un total de cinco) volvían los encontronazos, codazos y patadas. (como imaginareis el relato hace que exagere un poco, eh! pero darse tortas se dan). Os pongo una foto de la salida para que veais lo cerca que vamos unos de otros, para aquellos que no sepais de lo que hablo.




El día estaba estupendo y el agua tranquila. Parecía una piscina, mucho mejor que hace dos semanas en Chiclana. Como la vez anterior (imagino que todos pensaremos lo mismo) creo que he debido nadar de más, pues me parece que he ido muy abierto todo el recorrido.

Cuando me acercaba a la orilla tenía miedo de poner pie a la arena y ponerme a correr, por aquello de los gemelos. Pero tras unas zancadas algo dubitativas ví que iba bien, así que esta vez sí pude ir corriendo hasta boxes a coger la bici. Y tras un grito de VAMOS PACO!!! me giré y allí estaban mi mujer y mi suegro apoyándome!!



Como siempre la transición tranquila, sin prisas, me puse los calcetines, las zaptillas de la bici, el casco, el dorsal y salí corriendo con la bici hasta la zona donde se puede uno montar. Aunque la he hecho sin prisas creo que se me ha dado mejor que en Chiclana, que estuve más lento al ponerme las zapatillas.

Y tras un par de intentos fallidos de fijar las zapatillas a los pedales me puse a pedalear, quedaban 20km por delante.

Pero a partir de aquí la historia será descrita en una entrada posterior, que ahora me voy a cenar y a descansar que mañana toca trabajar, y esta semana me voy a Pamplona a dar unas clasecitas.

Saludos!!!

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi segundo triatlón: Chiclana 11-S

Tras un verano sin aportar nada en este mi cuaderno de bitácora, aquí estoy para comentaros las aventuras de mi segundo triatlón. Tras casi cinco meses desde Sevilla, hoy tenía la cita de Chiclana. La principal diferencia es el mar. Si bien en el mar la flotabilidad es mayor y, por tanto, se puede nadar más rápido con menos esfuerzo, tenía miedo a las olas, pues en la piscina donde entreno todavía no han creado el efecto ola para los triatletas :)

Llegué a La Barrosa con tiempo. Recogí dorsal y chip y dejé la bicicleta junto con todos los artilugios correspondientes en boxes. Con el gorro y las gafas de nadar me dirijo calentando a la zona de salida. Primer problema, como voy sin gafas de ver no distingo las dos boyas que marcan el recorrido. Intenté buscar algún compañero del club de Dos Hermanas para que me orientara, pero mi vista y tanto triatleta junto me lo impidieron, asi que pregunté al primer chaval que ví. Con sus indicaciones logré localizar las boyas. Otra cosa será verlas nadando y con mucha gente alrededor. Puedo asegurar que no las ví hasta que no las tuve encima.

Tras el pitido de salida me puse a correr y luego a nadar en medio de gran cantidad de triatletas. Alguna que otra patada o bofetón que me llevé y dí, claro. Como ya he advertido, las boyas no las veo, así que mi táctica ha sido nadar siempre rodeado de gente y seguirles. Creo que casi no he levantado la cabeza para mirar hacia delante, mirar "pa no ver ná" es tontería. Llegar a la primera boya me ha parecido largo y cansado. Imagino que por la ansiedad del comienzo y de la cantidad de gente que había. A partir de los 400m (más o menos) fui cogiendo mi ritmo y un poco más tranquilo ya iba mejor. Al principio pensaba "si en lugar de 750m fuesen 1.500m me ahogo". Pero con el paso de los metros iba ganando confianza y podría haber nadado mucho más.

Mi impresión fue que debía nadar siempre muy por fuera y debía de hacer más metros de la cuenta. Pero es sólo una impresión, porque no tengo ni idea por donde iba. En el agua yo voy donde va la gente. Si iba bien o mal no lo sabía. Sí era seguro que no iba el último, y estaba más o menos tranquilo porque la gente que veía a mi lado nadaba bien, con técnica. Por lo que me imaginaba que habría gente detrás nadando peor.

Al fina llego a la orilla y me pongo de pie para ir saliendo corriendo y, eh!! tranquilo!! que los gemelos dan serios avisos de subirse!! Así que me lo tengo que tomar con tranquilidad. Los que iban a mi alrededor salían del agua corriendo más o menos rápido. Yo decidí salir trotando y, en algún momento, andando. Desde la orilla a la zona de boxes me debió adelantar bastante gente pues mi ritmo era muy bajo. Esto de los gemelos ya me pasó en Sevilla justo cuando me monté en la bici. Afortunadamente en ninguno de los casos se me han llegado a subir del todo, pero el amago asusta y condiciona.

Tiempo oficial del tramo de agua: 17min54seg, en el puesto 139. Si no hubiese tenido el problema de los gemelos habría estado mejor, pero bueno.

Así que tranquilito llegué a mi bicicleta, me puse los calcetines, zapatillas, casco y a correr. Cuando ya iba montado en la bici me di cuenta que no me había puesto el cinturón con el dorsal, que lo llevaba en el tubo del sillín. Así que en marcha y despacito me lo pongo. Pierdo tiempo, pero como había decidido tomarme la transición tranquila no me preocupo.

Y ahora toca pedalear 20km. Aunque en algunos momentos pude ir en algún grupito de 4 ó 5, la mayor parte del tiempo fui sólo. Al principio me vi las pulsaciones en 175 y decidí no apretar mucho para no desfondarme antes de la carrera a pie. La bici es mi parte más débil, y aquí se ha demostrado. En el tramo de bici he sido el 220, muy por detrás que en el tramo de natación. En total me han adelantado 57 triatletas, comenzando la carrera a pie en el puesto 196.

Durante el tramo ciclista fui buscando con la mirada algún compañero del Club, pero de los que iban no conocía a la mitad y si me los crucé no los reconocí.

Así que de nuevo a boxes, dejo la bici, el casco y me cambio los zapatos. A correr!! Se trata de un circuito al que hay que dar tres vueltas y ya está lleno de gente. Claro, los 196 que iban delante!! Cuando iba a mitad de la primera vuelta me adelanta un compañero del club, también jerezano, que me llevaba una vuelta de ventaja. Le animo y aunque intento ir a su ritmo al momento desisto y prefiero llevar el mío, más lento pero más seguro ;)

La carrera la he hecho mucho mejor que en Sevilla, más alegre y menos cansado, pero a mi ritmo, que no es muy rápido que digamos. El tiempo oficial ha sido 22min11seg con una media de 4min26seg. En el tramo de carrera he sido el 159, adelantando a 8 trialetas, para quedar en el puesto final 188 de 267 triatletas masculinos que han terminado. Así que en el tramo de cola, pero bueno, habrá que ir mejorando.

En conclusión, contento porque me lo he pasado bien, aunque he echado en falta pedalear más en grupo. Pero descontento pues pensé que mi rendimiento sería mejor del que ha sido. Espero mejorar y rendir más en la próxima cita.

Próxima cita que será el 25 de septiembre en Punta Umbría. Ya os contaré!!!

Como siempre, gracias a todos aquellos que hayáis empezado a leer. Y a aquellos que lo hayais terminado... ENHORABUENA!!! Tenéis más mérito que yo terminando el triatlón!! Hacedmelo saber con un comentario que os invitaré a algo!!

domingo, 19 de junio de 2011

Crónica de mi primera vez en el Circuito Titán

Si ya el nombre asusta un poco, el perfil de la etapa aún más. He de decir que me lo pensé muy mucho. No tenía nada claro que alguien con tan pocos km en las piernas como yo pudiese hacer una etapa de casi 90km y con dos (y medio) puertos de montaña.



Los compañeros del club me animaron a hacerlo, "lo peor que te puede pasar es que te pares en una venta, te tomes unas cervecitas y llames para que te recojan". Y he de reconocer que me convenció, no por lo de las cervecitas, pero unas buenas tostás con jamón si caerían, sí!!!

Ayer por la noche viendo el perfil de la etapa me acosté decidido a hacer únicamente la mitad. Es decir, ir de Zahara a Grazalema, unos pocos kilómetros y vuelta a Zahara. Eso de seguir hasta Benaocaz, El Bosque, subir el Boyar, subir "las palomillas" y volver a bajar a Zahara lo dejaría para mejor ocasión.

Así que a las 7:00 de la mañana estaba en Montequinto esperando a mis compañeros del club con los que haría el entrenamiento. Nos dividimos en dos coches y rumbo a Zahara desde Dos Hermanas. Hemos sido seis, los conozco más bien poco pues casi no he coincido con ellos, pero tienen más experiencia y kilómetros que yo. En cualquier caso, como ya he dicho, decidido a darme media vuelta y hacer unos 50km.

Me había levantado temprano para desayunar con fuerza. Me eché dos platanos y una barrita energética en el maillot, hay que alimentarse que el puerto de montaña se las trae.

El recorrido empieza en la fuente que hay en la entrada a Zahara de la Sierra, un paisaje espectacular con el embalse al lado (que es donde se nada en el Triatlón Titán). Desde el principio carretera picá para arriba, poco pero cuesta arriba. A los pocos cientos de metros ya me quedo descolgado del grupo y los voy viendo alejarse curva a curva. Excepto a Antonio, que al pobre se le ha salido la cadena un par de veces e iba detrás mía.

Conforme la cosa se iba poniendo un poco más compleja mi ritmo iba mermando. Tuve que pararme un segundo para beber y tomar aire pues montado en la bicicleta y con esa pendiente me resultaba imposible. Y ahí me adelantó Antonio, ¿Todo bien? Sí, tira, tira, que sólo era para beber agua. Y ya el último y sólo seguí subiendo los seis kilómetros que me separaban de la cumbre, Las Palomas (1.360 metros de altura).

Mientras iba subiendo me iba ratificando en la idea de que esto era demasiado para mí y que no haría el recorrido completo. Si echaba la vista para arriba veía que la carretera seguía subiendo y no tenía fin. Sin embargo, las vistas de toda la sierra, de Zahara abajo, con su castillo y el embalse y la tranquilidad de estar sólo en medio de la montaña me dieron fuerzas para seguir subiendo. En un momento dado al ver una curva de 160º y con una pendiente descomunal (descomunal para mí, que imagino que para Contador será un falso llano) tuve que bajarme de la bici y andar con ella unos 100m. Tras este pequeño parón otra vez encima y a pedalear.

La sensación que tuve cuando llegé a la cumbre fue de mucha satisfacción y de liberación. Sólos mi bici y yo empezamos el descenso pegando gritos de alegría: "YUJUUUUUU!!!!!". Sin embargo, cuanto más bajaba más me daba cuenta que esto habría que subirlo después :( Mi determinación bajando estaba clara: Llego a Grazalema donde me esperan los compañeros, me siento en una terracita, desayuno bien y vuelta para Zahara. ¡ay! iluso de mí, quien me iba a decir que al final iría de vuelta a Zahara... pero por el otro lado!!!!

Así que en descenso llegué a Grazalema donde estaban mis cinco compañeros de ruta aguardandome junto a la fuente. Y ahí, me olvidé de decir que me iba. Me habían esperado y no podía dejarles sólos, así que rellené el bote de agua y sin tostá, ni jamón, ni zumo de naranja, ni ná de ná, pusimos rumbo a Villaluenga del Rosario, Benaocaz y El Bosque.

Este tramo es más de bajada que de subida, pero tiene sus repechos de vez en cuando que van minando la potencia de las piernas. Tras quedarme unos 4km sólo, al final me uní con Antonio y Javi y con ellos hice el caminito hasta la fuente de El Bosque. Allí estaban nuestros otros tres compañeros y volvimos a llenar de agua el bidón. En este caso pude descansar algo más de cinco minutos, y aproveché para llamar a mi querida esposa que en casa sufría por mi salud. Antes de llegar aquí, me tomé uno de los platanos que llevaba. Primera vez en mi vida que como algo encima de una bicicleta, me creía Indurain :)

Y de nuevo a rodar... sólo. Poco duré acompañado. Ahora empezaba el puerto del Boyar. 15km de subida. La verdad es que no pensaba que llegaría, pero me dije que seguiría hasta donde pudiese y me pararía. A mitad del puerto (poco antes de llegar a la verja de la finca de Bartolo (esto es para mis amigos scouts) decidí pararme en una sombrita, tomarme el otro plátano y llamar de nuevo a mi señora para indicarle que iba bien, cansado pero que si no podía llamaría para que me vinieran a buscar.

Y tras diez minutos de parada... a seguir subiendo. Pero mis piernas no querían pedalear más, así que me bajé y comencé a subir andando. Unos 30 minutos a pie junto a mi bici. Hasta que llegué al comienzo del camino del Torreón y me volví a subir. A falta de 500m para la cima mis piernas volvieron a decir que ¡basta! y de nuevo a andar junto a la bici.

Y llegué arriba. En esta ocasión no lo celebré, pues había hecho varios kilómetros andando y no era ese el plan. Así que me dije, ahora llegas a Grazalema, que es cuesta abajo, te sientas en el bar y que te vengan a buscar. PERO... antes de llegar a Grazalema estaba el desvío para Zahara y sin pensarlo cogí caminito de Zahara.

Sabía lo que me esperaba: unos 3 ó 4 km de subida (que era lo que había bajado al principio) y después unos 13km de bajada continua. Y bueno, aunque no podía dar un puñetero pedal más allí que me fui. De los 3km de subida, la mitad fueron andando. Pero arriba llegué montado en la bici. "¡Por mis hue... que llego!". No quería hacerles venir en coche, subiendo el puerto entero para que me recogiesen a falta de 2km de la cumbre.

Por supuesto, he de decir que me quedé sin agua a mitad de subida. Llevar sólo un bidón es poco, muy poco, en estos casos.

Y... a bajar!!! No pensaba dar ni un pedal más, y así hice. Pero no por eso no cansa la bajada. El hecho de estar continuamente frenando carga mucho las cervicales, problema menor si piensa uno que ha subido dos puertos (y medio) y lleva 80km en las piernas.

Y llegué, tras cinco horas y cuarto 87 km a mis espaldas, bueno en mis piernas. Allí estaban esperandome tomando bebidas isotónicas y alguna cerveza. Los pobres tuvieron tiempo, incluso, de pegarse una carrerita para soltar las piernas. Qué bestias!!

Se me han quitado las ganas de hacer el Triatlón Titán, que no es que tuviese muchas, pero es muy duro. Teniendo en cuenta que a parte de lo que yo he hecho hoy hay que nadar 2.000metros y correr 21km!! nada menos!! Eso sí, el entorno es inigualable!!

De mi bici no digo nada, bueno sólo una cosa, hay que jubilarla y comprar otra. No es que vaya a ayudar mucho, pues lo importante aquí son las piernas, pero cualquier ayuda me va a venir muy bien pues me queda mucho camino por delante.

Por tanto, un gran entrenamiento en el que me he puesto a prueba, he salido medio victorioso (pues aunque lo hice todo estuve casi una hora andando) y sobre todo, me quedo con las sensaciones que tenía ya olvidadas de estar en plena sierra. De recorrer en bici aquellas carreteras que de pequeño me hacía andando junto a los scouts. He de reconocer que cuando ví la verja de Bartolo incluso llegué a emocionarme. En el comienzo de la Garganta Verde recordé la buena aventura que nos pegamos hace ya once años! Vamos que a cada metro que me veía con mis camisas (amarilla, azul o roja) mi pañoleta azul y blanca, las chirucas... qué recuerdos!!

Saludos!!!

domingo, 15 de mayo de 2011

PRIMERA ETAPA DE MONTAÑA

Bueno, pues la gente del club planeó ayer una salida en bici de 70km con destino Castilblanco de los Arroyos, un pueblo de la sierra de Sevilla. Como nunca había hecho un recorrido cuesta arriba y para no molestarles y que me tuviesen que esperar decidí no ir pero hacer hoy la etapa yo solito, de forma que no molestase a nadie y me probase a mí mismo, pues cuando quisiese me podría dar la vuelta.

Así que esta mañana a las 7:40 he cogido el coche, he montado la bici y me he ido al parque del alamillo que es de donde sale la ruta. Nada más salir, y como es la Feria de Dos Hermanas, me para un control de alcoholemia. Al acercarse el agente a darme la maquinita para soplar me ha visto con el maillot y con la bici detrás y se lo ha ahorrado. "Circule, circule", jeje. Así que si os vais de marcha ya sabeis, echad el maillot y la bici y no os pararan!!

Aquí os dejo el enlace donde podéis ver el perfil de la etapa, que para un novato como yo asusta. http://fitness.strands.com/routes/504832-sevilla-al-espana Empecé despacito y con buena letra, pasé La Algaba, Alcalá del Río y antes de llegar a Burguillos la carretera se ponía en falso llano. Pero bueno, se podía llevar bien, aunque el viento en contra dificultaba la marcha bastante. Una vez pasado Burguillos ya la carretera se empinó bastante y hubo tramos que iba a 11,5km/h. Lento pero con paso firme me iba acercando a Castilblanco. Y así fue, tras 1h45min llegué a mi destino. Encontré un bar y me paré a tomarme un aquarius y una barrita energética.

Y de nuevo en marcha de vuelta. Y es aquí cuando soy consciente de lo que he subido, ya que en la bajada llego a coger 54km/h. Y a ritmo medio de 30km/h llego a Sevilla tras 2h45min de pedaleo.

Me bajo de la bici y como me encontraba bien me pongo las zapatillas de correr y decido hacer 4km para probar las transiciones de bici a carrera. Y el resultado es bastante bueno, a ritmo de 5min el km. En total poco más de 3 horas de entrenamiento continuado.

Con esto la semana de entrenamiento ha sido:

Natación: 1,9km
Carrera: 36,3 km
Bicicleta: 98,6 km

Total: 7h42min24s

Saludos,

domingo, 8 de mayo de 2011

PRIMERA SALIDA EN GRUPO CON EL CLUB

Bueno, pues tras el Triatlón y un par de semanas de entrenamientos hoy he realizado mi primer entrenamiento de bicicleta conjunto con gente del Club Triatlón de Dos Hermanas, al que recientemente me he unido.

Obviamente sabía que no iba a dar la talla, pero si no quedo con ellos y me esfuerzo creo que no mejoraré mucho. Salir sólo en bicicleta es bueno pues tienes que tirar tú solo pero no te exige tanto como ir con esta gente y además es más aburrido.

Pero vamos que al final de 80 kilómetros que he hecho he estado sólo la mitad :)

Éramos un grupo de 9 ciclistas y yo ya avisé que iría chupando rueda detrás todo el tiempo hasta que me cansase de chupar y me fuese solo... para atrás, claro. La salida fue tranquila, una media de 2:10 min/km y en llano que me permitía ir tranquilamente sin esforzar mucho. Así llegamos a Utrera, acelerando un poco y con media de 2:00 min/km que podía mantener bien. Sin embargo, cogimos una carretera que de pronto se puso un pelín empinada (no mucho, no creais) pero los tios estos no bajaron el ritmo y mis piernas no pueden ir a esa velocidad cuesta arriba, así que me quedé descolagado del grupo. Llegué a estar unos 300m atrás. En este momento empecé a apretar como un descosido pero recortaba poca distancia.

Allí llegó un compañero que se descolgó voluntariamente para ayudarme a llegar otra vez al grupo. Y siguiendo su rueda con un poco de ayuda de la cuesta abajo, tras un par de kilómetros llegamos al grupo y me puse detrás de nuevo. Por si acaso me dijeron cuál era el destino, un pueblo llamado Guadalema junto al Palmar de Troya. Y poco duré en el grupo, de nuevo un tirón con una cuestecita y otra vez para atrás.

Así que solito tocaba llegar hasta el pueblo correspondiente. Apreté dentro de lo que mis piernas pueden y llegué al objetivo. Los primeros ya llevarían varios minutos allí, los últimos del grupo acababan de llegar.

Habíamos recorrido 40km y no estaba muy cansado, pero no puedo seguir el ritmo correspondiente. Nos sentamos un ratito, algunos desayunaron media tostá con café y yo me tomé agüita y una barrita energética de cereales. Tras no sé cuanto tiempo nos pusimos en camino de vuelta.

Tras dos kilómetros hasta llegar a la incorporación de la carretera principal tuvimos que parar pues a uno de ellos le había pasado algo, y aquí es cuando se vio que soy MUY NOVATO. No desenganché a tiempo los zapatos de los pedales y no hay otra forma de parar en esos casos que... al suelo!!! Así que me caí y aterricé en el asfalto :).

No pasó nada. Los típicos comentarios, eso nos pasa a todos, no te preocupes... sí, sí, pero el que se ha caido he sido yo!!! seré torpe!!

Tras la caida, de nuevo en marcha y aquí pude aguantar ocho kilómetros, no más. Otra vez se fueron y me quedé solito. Y claro, primera vez sólo y por esas carreteras pues me salté el desvío que tenía que coger y me tuve que cruzar Utrera entero. Y entero significa, tragarme todos los puñeteros adoquines del pueblo, tener que coger dirección prohibida pues es el único camino que me sabía... vamos que perdí bastante tiempo e hice turismo por el pueblo de los mostachones :)

Ya pensaba que me tocaba llegar a casa solito y que no volvería a ver a mis compañeros de aventura, pero llegando al desvío para Dos Hermanas (llevabamos 65km) adelanté a un ciclista y le pregunté si le había pasado un grupito. Me dijo que acababan de pasarle tres que si apretaba los cogía. Y apreté pero los cogí porque se habían parado todos en el desvío para despedirse ya que cada uno cogía para un lado.

Desconozco cuanto tiempo tuvieron que esperar, creo que los tres últimos no más de 20 segundos, pero no sé a ciencia cierta si los tres que me dijo el ciclista eran de mi grupo o de otro.

Una vez separados, me fui con otros tres camino de Dos Hermanas. Aquí dos de ellos pegaron un tirón de los buenos. Yo los seguí a mucha distancia y el otro compañero le debió de dar una pájara porque se quedó detrás mía. Antes de llegar al pueblo nos reunificamos de nuevo y cada uno a su casita.

Conclusión, me queda mucho por mejorar y tendré que salir más con esta gente (todos ellos ya han hecho o van a hacer en breve medios IronMan)para intentar fortalecer más las piernas y coger velocidad y fondo.

Hasta otro día que hoy ya he escrito mucho hoy.

lunes, 18 de abril de 2011

CRÓNICA DE MI PRIMER TRIATLÓN (II)

Y tras el susto inicial en la bici subí una pequeña cuesta y "palante". Tenía el miedo de ir en grupo, pues no había montado nunca en bici rodeado de más gente y dando relevos, por lo que como me moviese más de la cuenta nos íbamos todos al suelo. En cualquier caso, los primeros kilómetros iba sólo, adelanté a unos cuantos y me adelantaron otros tantos.


Fui cogiendo ritmo y me adelantó un grupo de cuatro que iban algo más rápidos que yo, así que como iba bien me pongo a cola y a chupar rueda. Estuve con ellos un par de kilómetros hasta que tras una curva pronunciada ellos la dieron mejor que yo y perdí la rueda. Otra vez a tirar yo solito, Llevaba un ritmo que para mí era bueno, siempre por encima de 30km/h. Después se me unió un chaval con el que crucé un par de palabras sobre el triatlón pero que el cabrito no me dió ni un relevo, así que apreté un poco y al rato lo dejé atrás.

La verdad es que me ha gustado mucho la experiencia de competir en bicicleta, pero creo que me emocioné demasiado. Conforme me iba acercando a la zona de transición bajé un piñón para no forzar tanto los cuadriceps (truco que leí en internet). Para entrar en la zona de transición era una cuerva y cuesta abajo. Entré más rápido de la cuenta y derrapé la rueda trasera. Por un momento pensé que me iba a pique, pero controlé bien la situación y a soltar la bici. Lo peor de todo fue que no pude beber en todo el recorrido, y reconozco que al final del recorrido sí lo eché en falta. Seguro que afectó a mi rendimiento en la carrera a pie.

Sin apresusarme mucho, pero sin pausa, dejé la bici, me cambié las zapatillas y salí pitando a correr. Menos mal que a los 50m había ya un puesto de avituallamiento. Lo necesitaba!!! Cogí la botella de agua y apuré todo lo que pude. La próxima vez no me olvido el bidón de la bici ni loco. El recorrido era a la vera del rio entre arboleda, muy agradable, pero vi que no iba lo fino que me hubiese gustado. Desde el principio se me puso al lado un chaval con el que hice los cinco kilómetros. También novato como yo, pero iba un poco más sobrado que yo. Su compañía me ayudó a mantener el ritmo en unos 4:45 / 4:50 min/km. En el primer km adelantamos a varios que ya iban andando y eso es un pequeño empujón de ánimo.

Tras todo esto vino mi querida y amada mujercita a recogerme, cargada con bolsas del Pull&Bear. Gracias a ella tenéis esta crónica plagada de fotos de cada instante de la competición :)

He de reconocer que sufrí más de lo esperado y los últimos 3km se me hicieron largos. Pero terminé y mereció mucho la pena.

Al final mi tiempo ha sido de 1h15'40", lo que es bastante mejor de lo esperado, pues no creía que fuese a bajar de 1h20'. Sin embargo en las clasificaciones provisionales no aparezco por haber perdido el chip en la natación, por tanto o corrigen el error en la clasificación definitiva u oficialmente seguiré sin ser triatleta :(

El próximo si lo organizo bien en Marbella el 15 de mayo.

Un abrazo a todos y a los que hayáis llegado hasta aquí decírmelo y os invito a una cena, pues mérito tenéis :)