lunes, 19 de diciembre de 2011

Media Maratón Los Palacios 2011

Ayer se celebró la famosa y popular Media Maratón Sevilla-Los Palacios. En el día de hoy sólo voy a comentar mi experiencia de carrera, no valoraré algún aspecto de la organización que dejó mucho, pero mucho que desear. Sólo os adelanto que gracias a la desorganización me tocó tomar la salida 10 minutos después de la salida oficial. Unos cien corredores nos vimos afectados por la mala organización y cada uno a su bola pudimos salir, como os digo, ¡diez minutos después que todo el mundo!

La salida oficial de la carrera fue a las 11:20 de la mañana. Hora en la que yo todavía estaba en un autobús de la organización camino de la salida. Diez minutos después, tras haberme puesto el chip y haber dejado la bolsa de deporte, pasé por el arco de salida. Arco que ya no disponía de la alfombra con chip para captar la salida, con lo que: o en la clasificación final saldría sin tiempo o aparecería con diez minutos más sobre la realidad. Esto último es lo que ha ocurrido.

Cuando me puse a correr nos juntamos un grupito de seis, más solos que la una. No veíamos nada por delante, más que carretera vacía. Es como si fuesemos los primeros pero sin gente detrás ;). Como os imaginais no pudimos ni calentar ni estirar ni orinar!! Con las prisas no quise siquiera pararme a vaciar la vegija y estuve toda la carrera a punto de pararme. Al final conseguí controlarme y llegué a meta sin necesidad de haber parado.

Con la motivación de cazar al pelotón nos pusimos a correr a buen ritmo. Los dos primeros kilómetros los hicimos a unos 4:18" el km. Y tras el segundo kilómetro ya empezamos a divisar el grueso del grupo y empezamos a adelantar a los rezagados. La carrera se planteaba para ir adelantando a todo el mundo, así que nos automotivamos con la voluntad de avanzar todo lo que podíamos.

En el kilómetro cinco llegamos a la cola del pelotón. El ritmo seguía siendo alto (para mi objetivo inicial) y ya sólo quedabamos tres en el grupo. A partir de aquí nos restaban 16km adelantando gente haciendo slalom. Les pregunté a mis compañeros de ruta si este era su ritmo habitual o es que íbamos demasiado revolucionados. Me dijeron que era el ritmo de uno de ellos y que el otro iba demasiado rápido. Yo les dije que para mí íbamos excesivamente rápidos pero que me encontraba muy bien así que ¡adelante! (y si pinchamos, pues pinchamos y punto).

Llegamos a mitad de carrera manteniendo el ritmo. Excelente! Si seguimos así estaremos algo por encima de la hora y media. En el mejor de los casos yo no contaba con bajar de 1:35". Así que apretamos dientes y seguimos la marcha.

Alrededor del km 15 me encontré con Javi Gallo, el Ironman de los Palacios, que tras acabar de ser padre se estaba dando un trote en su Media. Nos acompañó un par de kilómetros en los que estuvimos charlando un rato. Y por fin llegamos a Los Palacios. Da gusto entrar en el pueblo, hay una gran afición y animan mucho.

Y en meta el tiempo oficial marcaba 1:43:08. Sin embargo mi Garmin decía que había tardado 1:33:04. El año pasado tardé 1:44:30. ¡he bajado el tiempo en más de diez minutos! Estoy muy contento, lástima que oficialmente no me cuente este tiempo y queden registrados los 1:43:08.

Como bien os digo estoy muy contento de mi rendimiento tras mi abandono hace tres semanas de la Media de Dos Hermanas. Además creo que tengo en mis piernas bajar de la hora y media pues mi ritmo en muchos casos hubiese sido mayor, lo que pasa es que decidí seguir siempre con mis dos compañeros de viaje, con lo que tuve que frenar mi ímputu en varias ocasiones. Además estuvimos charlando una gran parte del tiempo.

En mi próxima entrada os contaré mi malestar con la organización, que espero corrija su actuación para no fastidiar la carrera a tanta gente.

Ahora a seguir entrenando que el 19 de febrero está más cerca...

jueves, 1 de diciembre de 2011

OBJETIVO 19 FEBRERO: MARATÓN SEVILLA

Ya han pasado unos veinte días desde mi anterior entrada en la que os contaba mi decepcionante aventura en la Media Maratón de Dos Hermanas. Y aquí estoy, tras tres sesiones de masaje y habiendo entrenado poco hasta el pasado sabado.

Quiero aprovechar estas líneas para recordar a mis lectores la importancia de estirar bien, dedicarle al menos veinte minutos los días de entrenamiento. Llevo durante año y tres o cuatro meses corriendo con mucha frecuencia, un año nadando un par de veces por semana y desde hace siete meses también montando en bici normalmente. En este tiempo he completado cuatro medias maratones, una carrera de doce kilómetros y cuatro triatlones sprint. ¡¡Y casi no he estirado!! Y sólo me dí un masaje de descarga en verano porque un día tuve que pararme cuando corría por un dolor insoportable en el cuadriceps.

Y claro, así llega un momento en que el cuerpo dice basta. Y eso fue lo que me pasó en Dos Hermanas. Desde entonces he estirado mucho, no he corrido, sólo algo de bici, y he recibido tres masajes en las piernas. ¡ay que dolor! Me han dado masajes dolorosos en mi vida y este es uno de los más. El masajista, bien acostumbrado a encontrarse piernas cargadas pues trabaja en un club ciclista profesional, me confirmó que mis piernas era si no el peor, de los peores casos de sobrecarga que se había encontrado. Que no tenía músculos, que tenía cemento armado.

Afortunadamente en la tercera sesión la cosa ha ido mejorando y duele mucho menos, sólo en algunos músculos que todavía siguen algo cargados: los abductores en su comienzo y un poco los gemelos.

Pero todo esto no va a impedir que me estrene, que me bautice como no lo pude hacer hace diez años. Mi primer objetivo deportivo para el año 2012 va a ser correr (y terminar) la maratón de Sevilla. Estas molestias musculares están siendo un pequeño obstáculo en mi preparación, pero no se van a convertir en un impedimento.  Tengo muchas ganas de demostrarme a mi mismo que lo que ocurrió hace diez años fue algo fortuito, un golpe de mala suerte, y no que esta distancia sea algo inalcanzable para mí. Además, para ser un Ironman el maratón debe convertirse en un "sprint" para mí ;)

Por supuesto aprendí mucho de aquella experiencia. Sólo correreré si puedo entrenarlo bien y mis piernas se han recuperado del todo.

Os iré relatando mis avances, mejoras y retrocesos. Y es que no hay pocos inconvenientes de aquí al objetivo: recuperar la musculatura, ponerme en buena forma, sacar tiempo y, lo más importante y fundamental, controlar las comidas y dulces navideños!!!!  Prometo no tomar Suchard hasta Nochebuena!!! Joder, vaya promesa complicada!  Jamón sí puedo comer que es muy bueno para las carreras de larga distancia. El queso también me han dicho que va muy bien, pero debe de ser de oveja puro y bien curado.  Además me han comentado que los langostinos, si son de Sanlúcar, relajan mucho la musculatura de las piernas y disminuyen las sobrecargas.

Pues nada, que aquí os dejo que estoy llegando a Dos Hermanas después de un par de días en Málaga y tengo que cerrar el ordenador y coger la maleta para bajarme del tren.

Saludos y a cuidarse!!

martes, 8 de noviembre de 2011

La Media de Dos Hermanas y el coche escoba

Muchas ganas tenía de volver a correr la Media Maratón de mi actual pueblo. Allí me reestrené el año pasado tras 8 años de abandono del atletismo y la disfruté mucho. Así que deseaba correrla para ver mi evolución en estos últimos 365 días. Un año en el que he entrenado mucho y fuerte no sólo corriendo sino nadando y en bici. Pero hay un momento en el que el cuerpo dice ¡BASTA!

Como todos los dias de carrera me levanté tres horas antes para desayunar fuerte. Tenía serias dudas de si podría llegar a correr pues mi cuerpo me había dado una señal de atención el pasado viernes. Fui a entrenar natación a mediodía tras dos días de descanso por lluvia. Los primeros 1.000 m fueron bien, sin problemas ni molestias de ningún tipo. Pero de repente, al impulsarme en una de las vueltas el gemelo de la pierna izquierda decidió subir una planta y quedarse a vivir allí. ¡ayyyy qué dolor!  Me agarré a las corcheas y me deslicé por ellas hasta el borde de la pista. Allí intenté estirar para que aquello volviese a su nivel de altura natural pero no conseguía bajarlo. Me salí del agua y un chaval me ayudó a estirar. Bajó y a los cinco segundos volvió a subir :( Otra vez a estirar hasta que volvió de nuevo a bajar. Como ya muchos sabréis duele mucho, yo hasta ese día no lo había experimentado por mí mismo. Pero el problema es que la molestia no me abandonó por completo, por lo que dejé el entrenamiento y decidi no hacer nada hasta la carrera del domingo.

Así que no tenía muchas esperanzas de poder correr e iba con la intención de si no podía retirarme para no romperme nada. Llegué sobre las 9:20 a la salida para recoger el dorsal, saludar a la gente del Club y calentar un poquito. Sin noticias del gemelo, así que muy bien. Cuando quedaban quince minutos salí a trotar un poco con Javi, muy despacito. El gemelo seguía sin dar señales de vida pero cuando quedaban cinco minutos para la carrera y estabamos terminando el pequeño rodaje me empozó a pinchar un poco el cuadriceps. Algo muy suave y que pensé que con unos estiramientos antes de salir se solucionaría.

Y así fue, mi intención era bajar de 1h35min, es decir bajar de 4min30seg el kilómetro, y los primeros 250m pude correr normal hasta que me empezaron a molestar los dos cuadriceps. Bajé el ritmo a ver si se pasaba el dolor, pero pasaban los metros y éste no cesaba. Me tuve que parar a estirar pensando que con eso se solucionaría, pero al reanudar la marcha ahí seguía la molestia, con lo que volví a pararme a estirar. Y al girarme vi, a unos 200m de distancia las luces de la ambulancia que acompaña al último y me dije, joder!! si estiro mucho me pilla. Así que tras un pequeño estiramiento me puse en marcha despacito. Estuve un par de kilómetros trotando con mucho dolor e intentando estirar los musculos en la zancada y me encontré algo mejor. De hecho llegué a correr un par de kilómetros por debajo de 5min pero el cuerpo me decía que dónde leches iba. Otra vez a estirar, a andar un rato... trotar, estirar, andar... y así estuve hasta que en el km 10 vi un puesto de la Cruz Roja, les dije lo que me pasaba, me echaron Reflex y cuando fueron a revisar los cuadriceps se dieron cuenta que aquello no se solucionaba así que me dijeron que estirase un poco y esperase al coche escoba porque hoy no era mi día.

No tuve que andar mucho porque el "Tren de la escoba" me seguía de cerca. Y en el km 10,2 acabó todo tras una hora de sufrimiento. Creo que hice bien en abandonar, si bien debía haberlo hecho antes. Afortunadamente no me he roto nada, al menos eso me ha dicho el masajista. Lo que me ha pasado es una sobrecarga de caballo en todos y cada uno de los músculos de las piernas. Me ha salido por el cuadriceps pero podía haberlo hecho por cualquier musculito de las piernas.

Ayer fui al masajista y me dio una soberana paliza. Joder cómo duele un masaje fuerte en unas piernas tan cargadas como las mías. El tío estaba alucionado de lo cargado que estaba.

Así que toca parar hasta el jueves que tengo que ver como me encuentro y volver a llamar al masajista para que me vuelva a maltratar. Espero que para la próxima semana pueda estar entrenando normalmente, pero hoy me duelen las piernas de arriba a abajo :(

El cuerpo es sabio y dice cuando hay que parar, y a mí me lo dijo justo el día de la Media Maraton, que ya podía haber esperado un día y habermelo dado en el entrenamiento del día después. digo yo, ¿no?

Pues nada, paciencia, buenos alimentos y que tiemblen en Los Palacios que allí voy a romper el cronómetro.

PD: Una experiencia ir montado en el autobús a 8km/h en la cola del pelotón. La gente que con muchas ganas, fuerza y pundonor corren y luchan por acabar... y lo consiguen!! Mi admiración para todos aquellos que al girarse ven la ambulancia detrás y luchan por llegar a meta (lleguen o no)

miércoles, 5 de octubre de 2011

Nocturna del Guadalquivir

Pues aquí estoy de nuevo. Aburrido esperando la salida de mi avión de vuelta a la capital hispalense me he decidido a contaros los últimos acontecimientos relativos a mi vida deportiva. En particular mi participación en la Carrera Popular Noctuna del Guadalquivir.

Es una carrera de 12km de distancia y que discurre a lo largo del Guadalquivir con salida y llegada en la Isla de la Cartuja. Sabía que corría mucha gente pero pensé que se trataba de una carrera. Y no, craso error. Esto NO es una carrera, es una POPULAR. Así, con mayúsculas sin la carrera delante.

Con una participación de 23.400 corredores pues poco se puede correr. La gente va a pasarselo bien y terminar para tomarse cuantas más Cruzcampos gratis mejor. Se trata de una fiesta deportiva y, la verdad es que me parece genial, pero erré en el concepto y no la disfruté como debía.

Llegué a la zona de salida con 20 minutos de antelación y conforme me iba acercando ya se notaba la aglomeración de gente que habría toda la noche. Había gente por todos lados, ¡qué agobio! Me fui adelantando todo lo que pude entre el bullicio para acercarme a la salida lo más posible, de forma que me tuviesen que adelantar a mí en lugar de yo al resto. Pero hubo un momento, todavía lejano a la línea de salida, en el que ya no pude avanzar más. Así que ahí me quedé esperando la salida. Éramos filetes de melva "apretujaos" en lata, la mayoría en camiseta y pantalón corto, pero como en toda popular había gente "pa tó". Desde butaneros hasta duquesas de alba .

Y como no podía ser de otra manera se hoyó el pistoletazo de salida pero no nos movíamos. Poco a poco comenzamos a andar lentamente. Un par de zancadas a trote y de nuevo parados. Un poco andando otro poco trotando, así discurrieron los primeros metros. Luego se pudo empezar a trotar de manera continua, pero eso TROTAR. Si querías adelantar tocaba ir haciendo slams o pegando empujones.

Pensé que eso no duraría más de 1 ó 2 km, y que tras ir adelantando gente me podría poner a correr a ritmo. (a ritmo significar ir a ritmo aceptable para mí, pero lento para cualquiera que esté bien preparado). Pero me equivoqué, de 1 ó 2 km nada de nada. Hasta el kilómetro 6 ó 7 no se iba tranquilo corriendo, rodeado de gente a tu misma velocidad.

Hasta entonces fui a trompicones, acelerones y frenazos. El ritmo no era malo, pero a costa de toda clase de riesgos. De hecho en un par de ocasiones me doblé el tobillo, y una de ellas dolió bastante. Debí bajar mucho el ritmo y pisar de otra forma hasta que el tobillo se volvió a calentar y desapareció el dolor. Por un momento temí que al día siguiente tendría el tobillo al doble de su tamaño, pero afortunadamente no fue así.

Y como ya he dicho, a partir del kilómetro 7 ya pude correr como quería. No se si no era mi día de estado físico, si el hecho de estar acelerando y frenando continuamente me afectó negativamente o si es que soy un patata, que creo que va a ser esto ultimo. Pero el ritmo final ha sido de 4:20min/km y esperaba poder ir a 4:10 o un poco menos. Además me sigue sorprendiendo que en kilómetros muy avanzados adelanto a cierta gente que, a ver como lo decimos para no herir susceptibilidades, exteriormente no disponen de un físico especialmente apto para realizar ejercicios físicos con soltura. Vamos, que están zoyos, gordos, culones, celulíticos...

Así que o entreno mal o esto no es lo mio por muy voluntarioso que sea.

En definitiva, esto es una popular para pasarlo bien y hacer algo de ejercicio. No es una carrera para intentar hacer ninguna marca de velocidad. Así que no la volveré a correr salvo que vaya con más gente y vayamos con la idea de disfrutar del paisaje y el ambiente.

Eso sí, es gratis y al final dan toda la bebida que quieras, una camiseta aceptable y unas calzonas. O sea, que financieramente hablando es una inversión muy rentable ;)

Esto ha sido todo amigos....!!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Triatlón de Punta Umbría (y II)

Dejaos de comer las uñas que ya estoy aquí contando la segunda parte de mis vivencias de lo acontecido la mañana del domingo en Punta Umbría.

Y antes de continuar con el relato cronológico de los hechos debo contaros lo que me pasó un minuto antes de la salida, estando en la orilla y rodeado de triatletas. Esto sólo nos puede pasar a Mr. Bean y a mí. Y es que me toco el muslo por casualidad mientras estiraba y... ¡Joder! ¿esto qué es?  Pues son las llaves del coche, que las guardé ahí hacia una hora y se me habia olvidado por completo.

Bien, ¿y ahora qué hago? Si la dejaba en el muslo corria el riesgo de perderla nadando. Si la llevaba en la mano probablemente la perderia y además iria mucho mas lento. Pues se la doy a alguien, pero ¿a quién? Reflexionar un momento y visionarme entre un montón de gente con el mono, las gafas y el gorro puestos y yo igual pero con unas llaves de coche en la mano y girando a todos lados buscando a alguien con buena pinta y sin mono de triatleta para confiarle la llave. ¡Y todo esto sin gafas! ¡Que no veia una leche! Fusionar por un instante a Mr. Bean y a Rompetechos ¡y ese soy yo en ese momento!

De repente observé en el horizonte (estaba a cinco metros, pero para un miope eso es el horizonte) a un individuo con pantalón vaquero y una buena cámara de fotos. Así que era mi única solución. Le pregunté si era de la organización o de algún club. Me dijo que de la organización, lo que podía ser verdad o mentira pero a estas alturas ya casi me daba igual. Le comento la jugada (por un instante pienso que si se quiere llevar el coche primero tendrá que encontrarlo y no lo tendría fácil, así que me tranquilizo :) ) y me indica que guarde la llave en la mochila que tenía en la espalda y que me acordase de su cara que estaría en la meta. Y he ahí el problema, además de que no llevaba gafas soy muy mal fisonomista. Pero no creía que hubiese mucha gente en meta con una buena cámara de fotos, pantalón vaquero y camiseta negra. Así que me tranquilicé y me fui corriendo a primera línea de orilla justo antes de la salida. Y ahí me olvidé del problema de la llave, pero sabiendo que en cuanto cruzase la meta el problema volvería a mí, como un boomerang. Pero eso será objeto de redacción más adelante.

Ahora prosigamos con la historia donde la habíamos dejado, es decir, ya montado en la bici y comenzando a pedalear. Se trata de una gran recta de 5km, por la que hay que ir y volver un par de veces. Pero no es una recta cualquiera, es una recta rodeado de las dunas y pinares propios de Punta Umbría, así que entorno muy agradable para pisar fuerte los pedales. Tras un par de km medio solo y medio acompañado con dos o tres ciclistas nos cogió un grupo de unos doce, así que apreté y me uní al grupo. Fui bien con ellos hasta el giro de 180º al final de la recta. Lo tomé lento y no salí fuerte, así que perdí el grupo y por más que intenté volver a llegar veía como se me iban lentamente. Así que esta recta la tuve que hacer sólo a mi ritmo. Al volver a girar vi que me seguían a pocos metros otro grupo de unos 15 ciclistas y sabía que me cogerían, así que sin bajar el ritmo los esperé y me uní a ellos. Rodé con ellos esta recta y cuando tocaba volver a dar el giro de 180º ya tomé ciertas precauciones. Me puse de los primeros para que no me cortasen y jugué mejor con los piñones para poder acelerar tras la curva. Y esta vez continué dentro del grupo con el que llegué a la transición.

Si no hubiese perdido la rueda del primer grupo podría haber bajado mi tiempo bastante, pero he de mejorar mi técnica en la bici, que todavía estoy muy verde. Bueno, y no sólo la técnica eh!! Que las piernas todavía deberían ir más rápido.


La transición un poco más rápida que otras veces, pero ya sabéis, sin ir a lo loco. De hecho me olvidé quitar del manillar el Garmin para ponermelo en la muñeca e ir sabiendo el ritmo que llevaba, pero en realidad da igual, son sólo cinco kilómetros y el ritmo lo marca el cuerpo.

La carrera a pie igual que en ciclismo se trata de una recta de unos 1,2km por la que hay que ir y volver un par de veces. Así que te pones a correr y no sabes si al que estás adelantando te lleva una vuelta de ventaja o el que te adelanta te está doblando... vamos que mejor correr a tu ritmo y no obsesionarte con los que te adelantan o adelantas. Y así hice, la primera vuelta he de decir que aunque bien no me encontraba del todo cómodo. En la segunda vuelta mucho mejor e incrementando el ritmo en el último kilómetro.

Y sin darme casi cuenta llegué a la meta!!!


Y allí estaban mi señora y suegro para animarme!! jeje Tras tres triatlones realizados es el primero en el que tengo afición!

Y como os imagináis lo primero que hice al cruzar la meta fue... buscar al de la cámara de fotos!! Ni regalo ni aquarius ni puñetas ni boquerones en vinagre. Me costó un poco dar con él pero lo logré y conseguí de vuelta mi preciada llave. Menos mal que hay gente honrada en este mundo.

Ahora sí, ya pude tomarme una botellita de agua, un coca-cola y un platanito para recuperar energías.

A los que me costó más encontrar después fue a mis animadores, pero nos reencontramos y nos fuimos a comer que mi suegra nos había preparado unas buenas albondigas de chocos mmmmm.

Al final quedé el 154 con un tiempo total de 1h15min27seg. En los distintos parciales he de decir que creí haberlo hecho mejor en el agua y salí el 144 con un tiempo de 23min27seg. En bici aunque mejor que en Chiclana todavía hay que mejorar, si me hubiese mantenido en el primer grupo el resultado hubiese sido sensiblemente mejor, fueron 31min15seg y el puesto el 156 en este tramo. Por último en la carrera tardé 20min43seg para ser el 146.

No ha estado mal pero hay mucho que mejorar y sudar. Próxima parada este viernes noche en la carrera nocturna del Guadalquivir, 12km con el objetivo de rondar los 50min. Ya veremos.


domingo, 25 de septiembre de 2011

Triatlón de Punta Umbría (I)

Me propongo contaros la crónica de mi tercer triatlón. El primero fue en tierras sevillanas (donde vivo), el segundo en tierras próximas a Jerez (de donde soy) y el tercero en tierras choqueras (la tierra de mi querida esposa ;)

Como todavía hace buen tiempo y nunca hay mala excusa para pasar un fin de semana en Punta Umbría nos fuimos el día antes, para aclimatar el cuerpo y descansar junto al mar. El sábado, para coger energía, comimos en un chiringuito en la playa: coquinas, chocos fritos y croquetas de chocos... ¡todo muy onubense! Y regado con un buen tinto con limón, como debe de ser en un chiringuito.

Por la tarde siestecita y paseo por la playa para ver la puesta de sol. Muy bonita pero fría, hacía un viento fresquito que hizo que el paseo no fuese tan agradable como esperamos. Y de cena pasta con tomate y sandwich vegetal... y a descansar que había que madrugar para desayunar tres horas antes de la carrera. Así que a las ocho en planta.

Qué rabia da desayunar en un bufé de hotel y no poder comer toda la grasa y la bollería que allí se acumula!!! No pude probar el bacon, ni los donuts... así que plátano, kiwi, zumo de naranja y dos tostadas con aceite y tomate. (Sí me tomé un pequeño croissant con nocilla, pero no lo cuento porque era minúsculo, jeje).

Tras desayunar me fui otra vez a la cama a descansar un ratito que todavía quedaban dos horas y media para la carrera. Así que estuve escuchando la radio un rato.Luego llevé todos los trastos a la zona de boxes y me volví al hotel a acompañar a Gema en el desayuno.

Tras tener que ir algo más rápido de lo que pretendíamos, pues el desayuno de Gema se retrasó debido al colapso del bufé, llegamos a la orilla, me despedí de mi señora y me fui corriendo a la zona de salida para ir calentando algo, ya que sólo quedaban cinco minutos para el pistoletazo. En esta ocasión me dediqué a estirar bien los gemelos, pues no quería repetir lo que me pasó en las dos ocasiones anteriores.

Saludé a un par de compañeros de club que me encontré en la orilla y les desee suerte. Sabía que ya no los vería hasta la meta pues irían delante mía todo el recorrido. Cogí un hueco y a nadar!!! o a pegar tortas, no se como definirlo mejor. Qué me cuestan los comienzos en el agua!! Creo que es el rato que peor lo paso de toda la carrera. Hasta la primera boya fui rodeado y a golpes. Tras esta, entre boya y boya iba bastante tranquilo y pude nadar muy agusto. Pero en cada boya que pasábamos (un total de cinco) volvían los encontronazos, codazos y patadas. (como imaginareis el relato hace que exagere un poco, eh! pero darse tortas se dan). Os pongo una foto de la salida para que veais lo cerca que vamos unos de otros, para aquellos que no sepais de lo que hablo.




El día estaba estupendo y el agua tranquila. Parecía una piscina, mucho mejor que hace dos semanas en Chiclana. Como la vez anterior (imagino que todos pensaremos lo mismo) creo que he debido nadar de más, pues me parece que he ido muy abierto todo el recorrido.

Cuando me acercaba a la orilla tenía miedo de poner pie a la arena y ponerme a correr, por aquello de los gemelos. Pero tras unas zancadas algo dubitativas ví que iba bien, así que esta vez sí pude ir corriendo hasta boxes a coger la bici. Y tras un grito de VAMOS PACO!!! me giré y allí estaban mi mujer y mi suegro apoyándome!!



Como siempre la transición tranquila, sin prisas, me puse los calcetines, las zaptillas de la bici, el casco, el dorsal y salí corriendo con la bici hasta la zona donde se puede uno montar. Aunque la he hecho sin prisas creo que se me ha dado mejor que en Chiclana, que estuve más lento al ponerme las zapatillas.

Y tras un par de intentos fallidos de fijar las zapatillas a los pedales me puse a pedalear, quedaban 20km por delante.

Pero a partir de aquí la historia será descrita en una entrada posterior, que ahora me voy a cenar y a descansar que mañana toca trabajar, y esta semana me voy a Pamplona a dar unas clasecitas.

Saludos!!!

domingo, 11 de septiembre de 2011

Mi segundo triatlón: Chiclana 11-S

Tras un verano sin aportar nada en este mi cuaderno de bitácora, aquí estoy para comentaros las aventuras de mi segundo triatlón. Tras casi cinco meses desde Sevilla, hoy tenía la cita de Chiclana. La principal diferencia es el mar. Si bien en el mar la flotabilidad es mayor y, por tanto, se puede nadar más rápido con menos esfuerzo, tenía miedo a las olas, pues en la piscina donde entreno todavía no han creado el efecto ola para los triatletas :)

Llegué a La Barrosa con tiempo. Recogí dorsal y chip y dejé la bicicleta junto con todos los artilugios correspondientes en boxes. Con el gorro y las gafas de nadar me dirijo calentando a la zona de salida. Primer problema, como voy sin gafas de ver no distingo las dos boyas que marcan el recorrido. Intenté buscar algún compañero del club de Dos Hermanas para que me orientara, pero mi vista y tanto triatleta junto me lo impidieron, asi que pregunté al primer chaval que ví. Con sus indicaciones logré localizar las boyas. Otra cosa será verlas nadando y con mucha gente alrededor. Puedo asegurar que no las ví hasta que no las tuve encima.

Tras el pitido de salida me puse a correr y luego a nadar en medio de gran cantidad de triatletas. Alguna que otra patada o bofetón que me llevé y dí, claro. Como ya he advertido, las boyas no las veo, así que mi táctica ha sido nadar siempre rodeado de gente y seguirles. Creo que casi no he levantado la cabeza para mirar hacia delante, mirar "pa no ver ná" es tontería. Llegar a la primera boya me ha parecido largo y cansado. Imagino que por la ansiedad del comienzo y de la cantidad de gente que había. A partir de los 400m (más o menos) fui cogiendo mi ritmo y un poco más tranquilo ya iba mejor. Al principio pensaba "si en lugar de 750m fuesen 1.500m me ahogo". Pero con el paso de los metros iba ganando confianza y podría haber nadado mucho más.

Mi impresión fue que debía nadar siempre muy por fuera y debía de hacer más metros de la cuenta. Pero es sólo una impresión, porque no tengo ni idea por donde iba. En el agua yo voy donde va la gente. Si iba bien o mal no lo sabía. Sí era seguro que no iba el último, y estaba más o menos tranquilo porque la gente que veía a mi lado nadaba bien, con técnica. Por lo que me imaginaba que habría gente detrás nadando peor.

Al fina llego a la orilla y me pongo de pie para ir saliendo corriendo y, eh!! tranquilo!! que los gemelos dan serios avisos de subirse!! Así que me lo tengo que tomar con tranquilidad. Los que iban a mi alrededor salían del agua corriendo más o menos rápido. Yo decidí salir trotando y, en algún momento, andando. Desde la orilla a la zona de boxes me debió adelantar bastante gente pues mi ritmo era muy bajo. Esto de los gemelos ya me pasó en Sevilla justo cuando me monté en la bici. Afortunadamente en ninguno de los casos se me han llegado a subir del todo, pero el amago asusta y condiciona.

Tiempo oficial del tramo de agua: 17min54seg, en el puesto 139. Si no hubiese tenido el problema de los gemelos habría estado mejor, pero bueno.

Así que tranquilito llegué a mi bicicleta, me puse los calcetines, zapatillas, casco y a correr. Cuando ya iba montado en la bici me di cuenta que no me había puesto el cinturón con el dorsal, que lo llevaba en el tubo del sillín. Así que en marcha y despacito me lo pongo. Pierdo tiempo, pero como había decidido tomarme la transición tranquila no me preocupo.

Y ahora toca pedalear 20km. Aunque en algunos momentos pude ir en algún grupito de 4 ó 5, la mayor parte del tiempo fui sólo. Al principio me vi las pulsaciones en 175 y decidí no apretar mucho para no desfondarme antes de la carrera a pie. La bici es mi parte más débil, y aquí se ha demostrado. En el tramo de bici he sido el 220, muy por detrás que en el tramo de natación. En total me han adelantado 57 triatletas, comenzando la carrera a pie en el puesto 196.

Durante el tramo ciclista fui buscando con la mirada algún compañero del Club, pero de los que iban no conocía a la mitad y si me los crucé no los reconocí.

Así que de nuevo a boxes, dejo la bici, el casco y me cambio los zapatos. A correr!! Se trata de un circuito al que hay que dar tres vueltas y ya está lleno de gente. Claro, los 196 que iban delante!! Cuando iba a mitad de la primera vuelta me adelanta un compañero del club, también jerezano, que me llevaba una vuelta de ventaja. Le animo y aunque intento ir a su ritmo al momento desisto y prefiero llevar el mío, más lento pero más seguro ;)

La carrera la he hecho mucho mejor que en Sevilla, más alegre y menos cansado, pero a mi ritmo, que no es muy rápido que digamos. El tiempo oficial ha sido 22min11seg con una media de 4min26seg. En el tramo de carrera he sido el 159, adelantando a 8 trialetas, para quedar en el puesto final 188 de 267 triatletas masculinos que han terminado. Así que en el tramo de cola, pero bueno, habrá que ir mejorando.

En conclusión, contento porque me lo he pasado bien, aunque he echado en falta pedalear más en grupo. Pero descontento pues pensé que mi rendimiento sería mejor del que ha sido. Espero mejorar y rendir más en la próxima cita.

Próxima cita que será el 25 de septiembre en Punta Umbría. Ya os contaré!!!

Como siempre, gracias a todos aquellos que hayáis empezado a leer. Y a aquellos que lo hayais terminado... ENHORABUENA!!! Tenéis más mérito que yo terminando el triatlón!! Hacedmelo saber con un comentario que os invitaré a algo!!